DESCONEXIÓN

DESEO Y DESCONEXIÓN

Qué pasa cuando funcionar se vuelve más importante que sentirse vivx.

Por Daniela
Especialista en Integración Psicodélica

Lectura: 1 min

Hay algo extraño ocurriendo culturalmente:

cada vez más personas logran construir vidas funcionales
sin sentirse realmente conectadas con ellas.

Trabajan.
Cumplen metas.
Sostienen relaciones.
Siguen avanzando.

Y aun así, muchas veces aparece una sensación difícil de explicar:

como si emocionalmente algo hubiera dejado de hacer sentido.

Porque el deseo no solamente tiene que ver
con atracción o relaciones.

El deseo también es impulso vital.

La capacidad de sentir curiosidad por el futuro.
De emocionarte con algo.
De sentir conexión con otras personas, con tu cuerpo
o con la experiencia misma de estar vivx.

Tal vez por eso tantas personas están empezando
a cuestionarse dinámicas y versiones de sí mismas
que antes parecían suficientes.

No porque necesariamente estuvieran mal.

Sino porque empiezan a darse cuenta
de la diferencia entre sobrevivir una vida
y sentirse realmente dentro de ella.

Tal vez la desconexión no siempre es el problema.

A veces es lo primero que aparece
antes de empezar a vivir distinto.